Acá les publico una foto de la futura mamá:

Volví de Mendoza con algún sacudón en el vuelo y muchos sacudones, de los lindos, en el alma... Y a la mañana siguiente partí para Pinamar, a la casa de mi tía. Allí llegué al mediodía y desde el cordero asado del domingo 2 al mediodía, hasta el cordero asado del domingo 9 al mediodía, pasaron muchas comidas, bebidas, juguitos de fruta recién exprimidos... no paré de morfar. Creo que sólo paré cuando salí a caminar una tarde que estaba horrible, sola, con mi música por los bosques... tanto liberar stress me hizo emocionar... y ya de regreso me encontré con los abuelos de Fer: él, rasqueteando la reja de la ventana para pintarla; ella, barriendo la pinocha y la arena. Me quedé un ratito a conversar y me tomé un cafecito con ellos. Adivinen cuál fue uno de los temas sobresalientes? Sí! Adivinaron seguro! AXELITO!
Un día fuimos a Mar del Plata. Hacía 15 años más o menos que no iba y corroboré por qué... no me gusta nada! También fuimos a Mar de las Pampas, que en los 5 años que no la había pisado, cambió un montón! Qué lugar más lindo y tranquilo!! Y por último, acompañé un día a mi tío a hacer unos trámites a Villa Gesell... otra ciudad que ha mutado. Está mucho más linda! La costanera cuidadita, las playas amplias...
En fin, con pocas ganas de volver al laburo, pero muchas de regresar a mi casita y mi familia de acá!
Yo no sé por qué. Los dos últimos años me tomo dos semanas de vacaciones más o menos para estas fechas y me movilizan mucho... llego movilizada psíquica y emocionalmente. Pero sé que es para bien.
Por supuesto que sí, no se pongan así! A mi familia bloggera también la extrañé!